P.C.: ¿Por qué considera que había tanta discriminación hacia los homosexuales hace 25 años? Qué papel jugaba la iglesia en ello?
V.L.: El hecho de que la Constitución Política de Colombia de 1886 considerara como religión oficial la católica influyo para que la ciudadanía legitimara el discurso de la iglesia y por ende concibiera la homosexualidad como pecado.
A pesar de que la homosexualidad en Colombia se despenalizo desde junio de 1981, los gays continuaron siendo discriminados y perseguidos; entre 1986 y 1989 se presentaron 640 homicidios contra personas gays en el país, los cuales fueron ejecutados por grupos como “Muerte a homosexuales”, “Amor a Medellín”, “Autodefensas de Uraba”. Manizales no era ajena a lo que ocurría a nivel Nacional, en la ciudad existía un grupo llamado “Amor a Manizales” que se encargaba de perpetrar estos crímenes.
La posición de la iglesia, sumado a la patologización de la homosexualidad (apenas el 17 de mayo de 1990 la OMS retiró la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales) y el desconocimiento de la comunidad LGBT por parte del Estado no solo permitió que se ejerciera discriminación contra la comunidad sino que también produjo y reprodujo dicha discriminación.
P.C.: ¿Cómo ha cambiado la mentalidad de los manizaleños y por qué?
V.L.: Considero que se han dado pequeñas transformaciones pero no un cambio de mentalidad como tal, hoy en día se sigue discriminando a las personas de la comunidad LGBT, la diferencia es que en este momento la comunidad cuenta con reconocimiento estatal y por lo tanto pueden recurrir a la vía legal para defender sus derechos; sin embargo el desconocimiento de estos, el temor a represarías y a la impunidad, hace que en muchos casos las personas no recurran al ámbito legal y permitan que se mantenga la discriminación.
La Alcaldía de Manizales ha incluido la comunidad LGBT dentro de los planes de desarrollo desde el periodo de Juan Manuel Llano, pero aún no conozco ninguna acción concreta que la administración haya realizado hasta ahora por la comunidad LGBT.
En periodo de elecciones los candidatos a la Alcaldía y el Concejo aseguraron que iban a trabajar por la comunidad LGBT ¿qué han hecho por la comunidad LGBT en estos 18 meses que llevan ocupando sus cargos?
Los cambios que se han dado en Manizales han sido impulsados en su mayoría por los cambios que se han gestado a nivel Nacional, no por la ciudad en sí misma. Lo poco que se ha logrado a nivel local ha sido gracias al trabajo que el Armario abierto[1] ha hecho a través de la visibilización de la comunidad LGBT, la sensibilización frente a la diversidad sexual y de género, y las acciones de denuncia de vulneración de los derechos humanos.
Los manizaleños no pudieron seguir negando la existencia y resistencia de la comunidad LGBT en la ciudad. En este sentido, si hay algún cambio que se haya dado en los manizaleños en los últimos años es que hoy en día la comunidad LGBT de Manizales es reconocida en la ciudad; se mantiene la discriminación pero no el desconocimiento de la comunidad.
La comunidad LGBT ya no solo hace parte de los chistes despectivos y de las “vergüenzas” de los manizaleños sino que también hace parte de las conversaciones entre familiares, colegas y amigos aunque sea para que estos se manifiesten en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo.
P.C.: ¿Cuál es la situación actual de la comunidad LGBT? Considera que ha habido un cambio significativo en la sociedad?
V.L.: Continúa siendo una situación de discriminación a pesar de que actualmente se cuenta con herramientas legales para proteger los derechos de la comunidad LGBT. Manizales sigue siendo una ciudad conservadora que aunque ya no puede negar la existencia de la comunidad LGBT en la ciudad, sigue señalando a los hombres afeminados como maricas o galletas y todavía en las familias hablan “de la amiga” de una mujer y no la reconocen como la novia (“no somos amigas, nos comemos el coño” dice un grafiti lésbico).
Si hay un gay o una lesbiana en la familia, el manizaleño aún prefiere que se entere la menor cantidad de personas, que “no se le note la maricada”, y que “respete” evitando tener demostraciones afectivas con su pareja en las reuniones familiares (yo todavía no sé que entienden por respeto pues las parejas heterosexuales si pueden tener este tipo de demostraciones sin temor a una sanción).
En conclusión, la comunidad LGBTI de Manizales tiene derechos reconocidos por el Estado colombiano pero vive en una ciudad goda y doble moral que sanciona aquello que el derecho ha otorgado.
P.C.: ¿Qué se necesita para que la ciudad acepte por completo a los homosexuales sin ejercer ningún tipo de discriminación?
V.L.: Cómo lo advertí anteriormente Manizales no se puede ver sin tomar en cuenta el país y el mundo. Lo que se necesita es la Revolución.
Foucault en su obra Historia de la sexualidad afirma “si el sexo es reprimido con tanto rigor, se debe a que es incompatible con una dedicación al trabajo general e intensiva” y también afirma que “Si verdaderamente hay que hacer lugar a las sexualidades ilegítimas, que se vayan con su escándalo a otra parte: allí donde se puede reinscribirlas, si no en los circuitos de la producción, al menos en los de la ganancia”. Por eso es que aunque en Colombia no se ha dado una equiparación total de los derechos de las personas que hacen parte de la comunidad LGBT respecto a los personas heterosexuales, es aceptado que existan discotecas LGB¿T?, turismo gay, etc. hasta se creó una Cámara de Comercio Rosa.
Por otra parte, además de discriminación por orientación sexual e identidad de género hay discriminación por clase, de ahí la popular frase “un homosexual con plata es un gay y un homosexual sin plata es un marica”. A Danna Sultana finalmente la dejaron entrar al Dollar y hasta le pagaron para que viniera pero a una travesti que ejerce la prostitución en la Galería no la dejan ingresar; los dueños de la discoteca se excusan diciendo que es porque a los clientes que frecuentan el Dollar no les gustan estas personas y sin embargo es innegable que la discriminación es por clase. En este sentido la lucha trasciende el cuestionamiento de la heteronormatividad e implica el cuestionamiento del racismo, la misoginia y el CAPITALISMO.
La lucha por el reconocimiento de la diversidad sexual y de género se da dentro de la lucha de clases. El movimiento LGBT colombiano da cuenta de esto, pues es un movimiento burgués ¿o por qué se busca la legalización del matrimonio igualitario? Por qué se reclama la adopción por parte de parejas del mismo sexo?
¿Será que a una pareja de gays pobres les van a dar un niño en adopción?
¿Qué herencia va a recibir una persona gay pobre de parte de su pareja fallecida que también era gay y pobre? ¿las deudas?
¿Qué afiliación al sistema de salud le va a ofrecer una lesbiana a su pareja si esta no tiene trabajo? O tiene un trabajo en el que no le brindan seguridad social?
¿Por qué no se pelea para que las personas trans cuenten con acompañamiento médico en los procesos de hormonización y se les paguen las cirugías que requieren según su identidad? Porque las personas trans de “clase alta” tienen como pagar por esos servicios y lo que necesitan son otras cosas como poderse casar y adoptar.
¡Los derechos que se están peleando son derechos burgueses!
P.C.: ¿Qué papel juegan las organizaciones activistas en el cambio de mentalidad?
V.L.: Sensibilización sobre la diversidad sexual y de género, visibilización de la comunidad LGBTI y demanda la garantía de sus derechos.
Promueve los debates en torno a la comunidad LGBT en la vida cotidiana de los ciudadanos y cuestiona imaginarios colectivos relacionados con la comunidad.
P.C.: ¿Por qué hay discriminación dentro de la misma comunidad LGBT?
V.L.: Los estereotipos de cómo debe ser un hombre y cómo debe ser una mujer, la visión binaria de los géneros y la heteronormatividad han sido interiorizados por las personas (incluyendo las que hacen parte de la comunidad LGBT), lo anterior ha hecho que la misma comunidad critique al hombre gay afeminado y a la mujer lesbiana masculinizada.
Una vez estaba con un amigo que se asume como gay hablando sobre las familias homoparentales y recuerdo que en la conversación él dijo: yo no quisiera ser padre porque me pongo en el lugar del niño y me avergonzaría si mi papá fuera gay; en este comentario no solo se reproduce un estereotipo de lo que es “ser hombre” sino también de lo que es “ser gay” y según él ser padre no es para gays. Estos imaginarios han llegado a tal punto que se han construido estereotipos de lo que es ser gay, lesbiana, o transgénero y lo que se escapa a estos es discriminado.
El problema de la endodiscriminación también esta permeado por cuestiones de raza y clase que ya señale.
Nota: Las afirmaciones realizadas en esta entrevista parten de mi posición personal y por lo tanto no comprometen la posición del Armario abierto aunque haya puntos en común.
[1] Primera organización de Manizales que trabaja de manera pública. Las organizaciones que existieron anteriormente entre 2003 y 2008 trabajaban clandestinamente
Vanessa Londoño Marín
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